sábado, 22 de agosto de 2009

El Sistema 1.4

El sistema siempre ha sabido cómo usar los recursos maximizando las ganancias y minimizando las pérdidas. En los tiempos de la dictadura, los Guardias más sanguinarios eran los que no sabían leer ni escribir, los que toda la vida habían sido relegados a cumplir la función de jornaleros...cuando les ponían un arma en la mano -por lo general era un Garand-, se daban gusto cobrando sus miserias y sus frustraciones tanto tiempo empolladas, en las costillas del pueblo. "Un guardita con su Garand era capaz de arrear a toda una manifestación completa", dice mi mamá, que fue testigo de la masacre que sufrieron los estudiantes de la UNAN León-hace mas de medio siglo-cuando salieron a protestar a las calles...el sistema sabe sacar ventaja de cualquier situación: hace que los de abajo se jodan los unos a los otros.

viernes, 21 de agosto de 2009

El Sistema 1.3

El uniforme escolar es de uso obligatorio. Dos años de preescolar y hay que uniformarse, seis años de primaria y hay que uniformarse, cinco años de secundaria y hay que uniformarse...desde que somos niños nos educan para que acatemos las reglas del sistema: en preescolar la maestra castiga al niño por pintar fuera de la línea, en primaria castigan a la niña porque los zapatos no están lo suficientemente limpios, en secundaria castigan al alumno por andar los faldones de la camisa fuera del pantalón...por eso es que el mundo está lleno de gente mediocre. Si no me cree, salga a la calle y mire a su alrededor.

jueves, 20 de agosto de 2009

El Sistema 1.2

Honduras es apenas un puntito borroso que se esconde entre una democracia incipiente y un golpe militar disfrazado...el día que los militares sacaron del país al presidente Zelaya, en CNN la noticia principal fue la muerte de Michael Jackson. La democracia todavía no ha llegado a los medios de comunicación...

martes, 18 de agosto de 2009

Indulgencias

Por la Mañana va a la escuela, por la tarde vende tortillas y por la noche, qué importa lo que haga, con las acciones de los dos primeros tercios del día se gana el perdón de lo que pueda hacer de noche...

lunes, 17 de agosto de 2009

Borrón y Cuento Nuevo

Es maravilloso sentirse perdonado cada domingo ir a misa digo o escribo domingo porque al parecer es el día preferido para arrodillarse golpearse el pecho POR MI CULPA POR MI CULPA POR MI GRAN CULPA/CONFIESO QUE HE PECADO DE PALABRA HECHO Y OMISIÓN y después comulgar teniendo la conciencia tranquila y el alma libre del peso de las ofensas que acumulamos el resto de días de la semana cuando al parecer todavía no existe o no sentimos la necesidad de abrirnos y reconocernos como humanos sinónimo de imperfección pues mejor esperamos a que llegue el domingo y reunirnos con otros pecadores así nuestro propio pecado no parece ser tan grande al compararlo con el historial que tienen los de saco y corbata los de mirada tierna los que tienen dos dedos de frente los que dan limosna los que se confiesan los que ayudan al pobre los que predican los que cosechan lo que nunca sembraron los que tienen alas los que visten de blanco o de negro que no es igual pero que es lo mismo los que tienen un altar en casa y los que queman incienso los que rezan antes de cada comida los que están a favor de la vida pero que apoyan la guerra los que saludan a cualquier cámara que se les ponga enfrente los que nunca fallan a ninguna protesta marcha o plantón aunque no tengan idea del motivo para aquella ocasión los que escriben cartas y las meten por debajo de las puertas los que pagan sus impuestos de manera puntual los que cepillan sus dientes tres veces al día los que se persignan los que jamás miran a los ojos por temor a ser descubiertos los que tienen educación y los analfabetas los que todo lo venden todo lo compran todo lo quieren todo lo tienen todo lo hacen todo lo consumen todo lo dan todo lo quitan los que no hablan por temor a ser escuchados los que gritan porque no tienen la razón los que un día se sintieron llamados y prestaron oído sordo los que reciben favores y jamás dan las gracias los que buscan una razón para hablar y los que callan por puro placer los que al igual que yo no se pueden concentrar durante la confesión porque están demasiado preocupados por los pecados que todavía no han cometido sí ya lo sé pronto será domingo y entonces el cuento del perdón y el pecado volverá a empezar otra vez

domingo, 16 de agosto de 2009

Ni Idea

Al despertar encendió su primer cigarro del día y luego se sentó frente a la máquina y comenzó a escribir: ¨Hoy no tengo ideas que plasmar en esta página en blanco y me aterra pensar que me pueda estar quedando sin temas sobre los cuales escribir...así que ahora esta será la introducciónudodesenlace que me ayude a mantenerme a flote¨. Arrancó la página de un tirón la hizo trizas y la lanzó al aire soltando un suspiro...jamas supo que aquella fue su mejor obra.

sábado, 15 de agosto de 2009

Cuestión de Estrategia -Mentes Maestras-

Aquel era un pueblo de gente emprendedora y creativa, tenían una solución para cada problema o un problema para cada solución -al fin que el orden de los factores no altera el producto, verdad?-. Y he aquí que les voy a echar la ya muy conocida frasecita anémica: "Para todo hay remedio, menos para la muerte". Pues un día se reunieron los líderes -el ciego, el sordo y el mudo- en asamblea extraordinaria para tratar el problema de "la muerte" que era el más espinoso de los tópicos que han existido. Por supuesto que se turnaron para hablar siguiendo de forma estricta el protocolo dictado para estos casos. Me gustaría decir que primero "habló" el sordo pero sabemos que no podría, más bien hizo una serie de gestos y movimientos que fueron interpretados como "para que nadie muera lo mejor sería que nadie naciera, por eso propongo que a partir de hoy se prohiba que macho y hembra se junten y sean una sola carne" -aquí hubo una ronda de aplausos que los oídos inútiles del sordo no llegaron a registrar-. Luego fue el turno del mudo, quien también necesitó de intérprete, y que se comunicó con señas que parecían obscenas -de esto solo hubo dos testigos- y que se tradujeron como "yo propongo que para que nadie muera se cobren altos impuestos a los candidatos a difuntos y así persuadirlos de no cometer tan horrendo acto". Mientras el sordo y el ciego expresaban sus opiniones el ciego permaneció con el oído atento y la boca abierta. Finalmente se dignó hablar y cuando lo hizo lo hizo como que nunca había hablado en sus casi 94 años de vida. "Propongo que seamos más osados, que ataquemos el problema de raíz, que tomemos medidas radicales contra un mal que poco a poco ha venido diezmando nuestra población. Propongo que a partir de hoy dejemos insepultos los cadáveres para que la muerte vea -suponiendo que la muerte no sea ciega como yo- que en este pueblo no tiene lugar", Cuando finalizó estas frases tenía la lengua pastosa y un brillo apenas perceptible en los ojitos opacos, y con un jadeo lento prosiguió, "nosotros tenemos que restarle poder a la muerte que se anuncia pero que nunca nos proporciona datos exactos de dónde o cuándo va a presentarse a nuestra puerta, y la mejor forma de hacerlo es que nosotros mismos nos administremos el medio que nos quite la existencia, así la muerte se verá humillada ante nosotros y comprenderá que nosotros tenemos un poder igual o mayor al que ella posee". Al escuchar estas últimas palabras el mudo saltó de la banca en que estaba sentado y agitando los brazos y contorsionando la nuca expresó: "Si seguimos su consejo nos exterminaríamos a todos y este pueblo desaparecería". "Ese es el punto" replicó el ciego, "si nos eliminamos a nosotros mismos la muerte ya no tendrá campo donde operar y por tanto tendrá que emigrar en busca de otro lugar donde haya vida". Este argumento fue suficiente para convencer al sordo y al mudo, arreglaron los detalles logísticos e hicieron algunos cambios e inmediatamente pusieron manos a la obra. Los primeros en ser eliminados fueron los ancianos, les siguieron los niños, después las mujeres y por último los jóvenes. Todo había sido planeado de esta manera para que fuesen los habitantes con más energías los que se encargaran de sepultar a los que fueran cayendo primero. Durante el tiempo que duró el exterminio los negocios se vieron inyectados de capital, el desempleo bajó al cero por ciento y la economía floreció. En un periódico abandonado sobre una mesa se puede leer el titular de la última edición: LA MUERTE FUE DERROTADA EN SU PROPIO TERRENO. Hoy las calles de aquel lugar son un paraje desierto, no se escucha el llamado de la muerte y solo de vez en cuando una ráfaga de viento alborota el polvo que se acumula en las aceras.